Seis errores de los que aprender en la empresa

Categoría: noticias
8 marzo 2016, Comentarios: 0

Lo más importante: saber sobreponerse a nuestros errores para mejorar.

Aunque a nadie le gusta equivocarse algo es necesario para avanzar, sobre todo en el mundo de los negocios. Si bien son muchos los tropiezos a la hora de sacar adelante una empresa, hay que recordar que lo más importante es la reacción: saber sobreponerse a ellos para mejorar.

Aseguran los expertos que el modelo educativo en el que crecemos desde pequeños propicia el temor a los errores en lugar de enseñarnos a afrontarlos y convertirlos en algo necesario para aprender e incluso positivo. Aunque es difícil cambiar esa mentalidad, sin duda hay que enfrentarse a esa forma de pensar, especialmente a la hora de emprender una aventura empresarial. En el mundo de los negocios, los fallos estarán a la orden del día, pero contribuirán a que no se repitan esas situaciones en el futuro y al rodaje de la compañía.

Estos son solo algunos de esos errores frecuentes que se cometen en el seno de las pequeñas y medianas empresas pero que, finalmente, redundarán en beneficio del negocio.

  1. Falta de comunicación interna. A veces esta situación se produce incluso de forma inconsciente pero sus efectos son tan negativos para el ambiente de trabajo que es recomendable adelantarse y dotar al negocio de las estructuras necesarias para que todo el mundo esté perfectamente informado de lo que concierne a sus tareas. Las reuniones periódicas son una forma de solucionar este error ya que obligan tanto a los dirigentes como a la plantilla a reflexionar sobre la marcha del trabajo y a comunicarlo adecuadamente.
  2. No delegar. Controlar todo lo que sucede en una empresa es imposible así que aprender a apoyarse en un equipo y limitarse a distribuir tareas, dirigir y coordinar es uno de los primeros pasos que se deben dar.
  3. No contar con el equipo adecuado. Para superar el error anterior es importante estar rodeado de un buen grupo en el que se tenga plena confianza. Por ello hay que buscar buenos profesionales y asegurarse de que cada uno realiza las tareas más apropiadas para su perfil.
  4. No evolucionar. Quedarse atrás y no atender a lo que demanda el mercado es otro gran error. Hay que salir de la zona de confort –esa situación de cierta calma en la que las empresas tienen entre manos un trabajo que pueden asumir perfectamente y que no supone grandes desafíos– es un auténtico reto. Pero se trata de algo muy necesario para la buena marcha de la empresa porque contribuye a que esta tenga siempre una cierta tensión que contribuye a no relajarse y a evolucionar.
  5. No autoevaluarse. Conocer las fortalezas y debilidades de uno mismo es tan importante como saber cuáles son las de la competencia. Al igual que las reuniones, es recomendable analizar periódicamente el funcionamiento de la compañía para saber en qué se debe mejorar y reconocer lo que no funciona adecuadamente para mejorarlo.
  6. Dejarse llevar por las tendencias. Aunque es importante tener siempre en cuenta lo que demandan los consumidores para reconocer cuándo podemos encontrar un nicho de mercado, hay que analizar fríamente cada movimiento y no dejarse llevar por todas y cada una de las corrientes del consumo. Hay que tener clara la filosofía de la empresa (por ejemplo, una apuesta por la calidad) y no abandonarla por atender a modas que pueden ser pasajeras.

Fuente: bancosantander.es

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